Banner

viernes, 30 de octubre de 2026

VOLUNTARIADO EN FUENLABRADA

 A remar.















































Algunas veces















pensamos que cambiar las cosas, las situaciones o la sociedad en la















que vivimos es imposible, pero lo realmente imposible es cambiar algo















sin hacer nada.















































Hace un año hice















un curso de capacitación para el voluntariado en Fuenlabrada. Cuando















empecé, pensé que me encontraría gente con capa, con superpoderes















o con la ropa interior por encima de los pantalones. Pues bien, me















equivoqué. Me encontré gente de todo tipo, de edades diferentes,















con motivos distintos y con ideales dispares, pero con una cosa en















común: un espíritu de comunidad y de servicio que ha sobrepasado















cualquier expectativa que yo pudiera tener.















Empecé haciendo















un pequeño servicio que, gracias a la coordinadora, he podido















mantener. Podría contaros todas las cosas increíbles que he hecho















en este año, pero mentiría. Lo que sí puedo contaros es lo que















este proyecto del Ayuntamiento de Fuenlabrada ha significado para mí.















A través de la Concejalía de Bienestar hacen periódicamente cursos















para seguir formando al voluntariado: me han regalado un curso de















habilidades, otra pequeña formación de comunicación y lenguaje y















uno precioso de cuidados al voluntario. También me han regalado















estar presente en la Fundación Manantial, que tiene un proyecto















precioso y valioso para ayudar a personas con enfermedades















relacionadas con la salud mental.















































Y en mayo















organizaron una excursión de fin de semana a Salamanca, donde pude















conocer más a fondo a esos “héroes anónimos”. La primera















sorpresa, y la más grata, fue en la cena: no había un solo móvil















en la mesa; había gente charlando, con ganas de disfrutar y de















compartir sus experiencias. Y esto se repitió a lo largo de todo el















fin de semana. Visitamos Salamanca y un pueblo de Ávila, salimos de















noche a hacer el indio, fuimos a un karaoke, bailamos y compartimos.















También nos dio tiempo a hacer un taller para valorar nuestros















servicios y ver cómo podríamos mejorarlos. Conocí gente que, como















diría Rosendo, estamos hombro con hombro luchando en este mar,















pero decidimos remar; remar todos a una. Me llevé de este viaje















grandes proyectos de amistad que sigo cuidando.































Siempre me















sentiré en deuda con este proyecto. No hay horas de servicio que yo















pueda hacer para devolver todo lo que me han dado. Ahora voy a















cumplir un año y me han hecho otro regalo: una residencia de















Fuenlabrada ha solicitado voluntarios para organizar actividades de















ocio y, como es el fin de semana, puedo dedicarle un poco más de















tiempo.















































































Me siento una















persona obscenamente afortunada y quería celebrar este cumpleaños















con el CEPA, que también me ha hecho grandes regalos. Tan grandes















como darme la oportunidad de estar aquí hoy y dar las gracias a















todas las personas que organizan el voluntariado en Fuenlabrada, algo















que ya se ha convertido en mi nuevo vicio.















































¡Gracias!































María Jesús Cortinas, Acceso a Grado Superior


http://dlvr.it/TW6qcg

VOLUNTARIADO EN FUENLABRADA

 A remar.























Algunas veces







pensamos que cambiar las cosas, las situaciones o la sociedad en la







que vivimos es imposible, pero lo realmente imposible es cambiar algo







sin hacer nada.























Hace un año hice







un curso de capacitación para el voluntariado en Fuenlabrada. Cuando







empecé, pensé que me encontraría gente con capa, con superpoderes







o con la ropa interior por encima de los pantalones. Pues bien, me







equivoqué. Me encontré gente de todo tipo, de edades diferentes,







con motivos distintos y con ideales dispares, pero con una cosa en







común: un espíritu de comunidad y de servicio que ha sobrepasado







cualquier expectativa que yo pudiera tener.







Empecé haciendo







un pequeño servicio que, gracias a la coordinadora, he podido







mantener. Podría contaros todas las cosas increíbles que he hecho







en este año, pero mentiría. Lo que sí puedo contaros es lo que







este proyecto del Ayuntamiento de Fuenlabrada ha significado para mí.







A través de la Concejalía de Bienestar hacen periódicamente cursos







para seguir formando al voluntariado: me han regalado un curso de







habilidades, otra pequeña formación de comunicación y lenguaje y







uno precioso de cuidados al voluntario. También me han regalado







estar presente en la Fundación Manantial, que tiene un proyecto







precioso y valioso para ayudar a personas con enfermedades







relacionadas con la salud mental.























Y en mayo







organizaron una excursión de fin de semana a Salamanca, donde pude







conocer más a fondo a esos “héroes anónimos”. La primera







sorpresa, y la más grata, fue en la cena: no había un solo móvil







en la mesa; había gente charlando, con ganas de disfrutar y de







compartir sus experiencias. Y esto se repitió a lo largo de todo el







fin de semana. Visitamos Salamanca y un pueblo de Ávila, salimos de







noche a hacer el indio, fuimos a un karaoke, bailamos y compartimos.







También nos dio tiempo a hacer un taller para valorar nuestros







servicios y ver cómo podríamos mejorarlos. Conocí gente que, como







diría Rosendo, estamos hombro con hombro luchando en este mar,







pero decidimos remar; remar todos a una. Me llevé de este viaje







grandes proyectos de amistad que sigo cuidando.















Siempre me







sentiré en deuda con este proyecto. No hay horas de servicio que yo







pueda hacer para devolver todo lo que me han dado. Ahora voy a







cumplir un año y me han hecho otro regalo: una residencia de







Fuenlabrada ha solicitado voluntarios para organizar actividades de







ocio y, como es el fin de semana, puedo dedicarle un poco más de







tiempo.







































Me siento una







persona obscenamente afortunada y quería celebrar este cumpleaños







con el CEPA, que también me ha hecho grandes regalos. Tan grandes







como darme la oportunidad de estar aquí hoy y dar las gracias a







todas las personas que organizan el voluntariado en Fuenlabrada, algo







que ya se ha convertido en mi nuevo vicio.























¡Gracias!















María Jesús Cortinas, Acceso a Grado Superior





http://dlvr.it/TW6lS1 />

http://dlvr.it/TW6nY8

VOLUNTARIADO EN FUENLABRADA

 A remar.











Algunas veces



pensamos que cambiar las cosas, las situaciones o la sociedad en la



que vivimos es imposible, pero lo realmente imposible es cambiar algo



sin hacer nada.











Hace un año hice



un curso de capacitación para el voluntariado en Fuenlabrada. Cuando



empecé, pensé que me encontraría gente con capa, con superpoderes



o con la ropa interior por encima de los pantalones. Pues bien, me



equivoqué. Me encontré gente de todo tipo, de edades diferentes,



con motivos distintos y con ideales dispares, pero con una cosa en



común: un espíritu de comunidad y de servicio que ha sobrepasado



cualquier expectativa que yo pudiera tener.



Empecé haciendo



un pequeño servicio que, gracias a la coordinadora, he podido



mantener. Podría contaros todas las cosas increíbles que he hecho



en este año, pero mentiría. Lo que sí puedo contaros es lo que



este proyecto del Ayuntamiento de Fuenlabrada ha significado para mí.



A través de la Concejalía de Bienestar hacen periódicamente cursos



para seguir formando al voluntariado: me han regalado un curso de



habilidades, otra pequeña formación de comunicación y lenguaje y



uno precioso de cuidados al voluntario. También me han regalado



estar presente en la Fundación Manantial, que tiene un proyecto



precioso y valioso para ayudar a personas con enfermedades



relacionadas con la salud mental.











Y en mayo



organizaron una excursión de fin de semana a Salamanca, donde pude



conocer más a fondo a esos “héroes anónimos”. La primera



sorpresa, y la más grata, fue en la cena: no había un solo móvil



en la mesa; había gente charlando, con ganas de disfrutar y de



compartir sus experiencias. Y esto se repitió a lo largo de todo el



fin de semana. Visitamos Salamanca y un pueblo de Ávila, salimos de



noche a hacer el indio, fuimos a un karaoke, bailamos y compartimos.



También nos dio tiempo a hacer un taller para valorar nuestros



servicios y ver cómo podríamos mejorarlos. Conocí gente que, como



diría Rosendo, estamos hombro con hombro luchando en este mar,



pero decidimos remar; remar todos a una. Me llevé de este viaje



grandes proyectos de amistad que sigo cuidando.







Siempre me



sentiré en deuda con este proyecto. No hay horas de servicio que yo



pueda hacer para devolver todo lo que me han dado. Ahora voy a



cumplir un año y me han hecho otro regalo: una residencia de



Fuenlabrada ha solicitado voluntarios para organizar actividades de



ocio y, como es el fin de semana, puedo dedicarle un poco más de



tiempo.



















Me siento una



persona obscenamente afortunada y quería celebrar este cumpleaños



con el CEPA, que también me ha hecho grandes regalos. Tan grandes



como darme la oportunidad de estar aquí hoy y dar las gracias a



todas las personas que organizan el voluntariado en Fuenlabrada, algo



que ya se ha convertido en mi nuevo vicio.











¡Gracias!







María Jesús Cortinas, Acceso a Grado Superior


http://dlvr.it/TW6lS1

VOLUNTARIADO EN FUENLABRADA

 A remar.





Algunas veces

pensamos que cambiar las cosas, las situaciones o la sociedad en la

que vivimos es imposible, pero lo realmente imposible es cambiar algo

sin hacer nada.





Hace un año hice

un curso de capacitación para el voluntariado en Fuenlabrada. Cuando

empecé, pensé que me encontraría gente con capa, con superpoderes

o con la ropa interior por encima de los pantalones. Pues bien, me

equivoqué. Me encontré gente de todo tipo, de edades diferentes,

con motivos distintos y con ideales dispares, pero con una cosa en

común: un espíritu de comunidad y de servicio que ha sobrepasado

cualquier expectativa que yo pudiera tener.

Empecé haciendo

un pequeño servicio que, gracias a la coordinadora, he podido

mantener. Podría contaros todas las cosas increíbles que he hecho

en este año, pero mentiría. Lo que sí puedo contaros es lo que

este proyecto del Ayuntamiento de Fuenlabrada ha significado para mí.

A través de la Concejalía de Bienestar hacen periódicamente cursos

para seguir formando al voluntariado: me han regalado un curso de

habilidades, otra pequeña formación de comunicación y lenguaje y

uno precioso de cuidados al voluntario. También me han regalado

estar presente en la Fundación Manantial, que tiene un proyecto

precioso y valioso para ayudar a personas con enfermedades

relacionadas con la salud mental.





Y en mayo

organizaron una excursión de fin de semana a Salamanca, donde pude

conocer más a fondo a esos “héroes anónimos”. La primera

sorpresa, y la más grata, fue en la cena: no había un solo móvil

en la mesa; había gente charlando, con ganas de disfrutar y de

compartir sus experiencias. Y esto se repitió a lo largo de todo el

fin de semana. Visitamos Salamanca y un pueblo de Ávila, salimos de

noche a hacer el indio, fuimos a un karaoke, bailamos y compartimos.

También nos dio tiempo a hacer un taller para valorar nuestros

servicios y ver cómo podríamos mejorarlos. Conocí gente que, como

diría Rosendo, estamos hombro con hombro luchando en este mar,

pero decidimos remar; remar todos a una. Me llevé de este viaje

grandes proyectos de amistad que sigo cuidando.



Siempre me

sentiré en deuda con este proyecto. No hay horas de servicio que yo

pueda hacer para devolver todo lo que me han dado. Ahora voy a

cumplir un año y me han hecho otro regalo: una residencia de

Fuenlabrada ha solicitado voluntarios para organizar actividades de

ocio y, como es el fin de semana, puedo dedicarle un poco más de

tiempo.









Me siento una

persona obscenamente afortunada y quería celebrar este cumpleaños

con el CEPA, que también me ha hecho grandes regalos. Tan grandes

como darme la oportunidad de estar aquí hoy y dar las gracias a

todas las personas que organizan el voluntariado en Fuenlabrada, algo

que ya se ha convertido en mi nuevo vicio.





¡Gracias!



María Jesús Cortinas, Acceso a Grado Superior





http://dlvr.it/TW6gt4 />

http://dlvr.it/TW6jfL

VOLUNTARIADO EN FUENLABRADA

 A remar.


Algunas veces
pensamos que cambiar las cosas, las situaciones o la sociedad en la
que vivimos es imposible, pero lo realmente imposible es cambiar algo
sin hacer nada.


Hace un año hice
un curso de capacitación para el voluntariado en Fuenlabrada. Cuando
empecé, pensé que me encontraría gente con capa, con superpoderes
o con la ropa interior por encima de los pantalones. Pues bien, me
equivoqué. Me encontré gente de todo tipo, de edades diferentes,
con motivos distintos y con ideales dispares, pero con una cosa en
común: un espíritu de comunidad y de servicio que ha sobrepasado
cualquier expectativa que yo pudiera tener.
Empecé haciendo
un pequeño servicio que, gracias a la coordinadora, he podido
mantener. Podría contaros todas las cosas increíbles que he hecho
en este año, pero mentiría. Lo que sí puedo contaros es lo que
este proyecto del Ayuntamiento de Fuenlabrada ha significado para mí.
A través de la Concejalía de Bienestar hacen periódicamente cursos
para seguir formando al voluntariado: me han regalado un curso de
habilidades, otra pequeña formación de comunicación y lenguaje y
uno precioso de cuidados al voluntario. También me han regalado
estar presente en la Fundación Manantial, que tiene un proyecto
precioso y valioso para ayudar a personas con enfermedades
relacionadas con la salud mental.


Y en mayo
organizaron una excursión de fin de semana a Salamanca, donde pude
conocer más a fondo a esos “héroes anónimos”. La primera
sorpresa, y la más grata, fue en la cena: no había un solo móvil
en la mesa; había gente charlando, con ganas de disfrutar y de
compartir sus experiencias. Y esto se repitió a lo largo de todo el
fin de semana. Visitamos Salamanca y un pueblo de Ávila, salimos de
noche a hacer el indio, fuimos a un karaoke, bailamos y compartimos.
También nos dio tiempo a hacer un taller para valorar nuestros
servicios y ver cómo podríamos mejorarlos. Conocí gente que, como
diría Rosendo, estamos hombro con hombro luchando en este mar,
pero decidimos remar; remar todos a una. Me llevé de este viaje
grandes proyectos de amistad que sigo cuidando.

Siempre me
sentiré en deuda con este proyecto. No hay horas de servicio que yo
pueda hacer para devolver todo lo que me han dado. Ahora voy a
cumplir un año y me han hecho otro regalo: una residencia de
Fuenlabrada ha solicitado voluntarios para organizar actividades de
ocio y, como es el fin de semana, puedo dedicarle un poco más de
tiempo.




Me siento una
persona obscenamente afortunada y quería celebrar este cumpleaños
con el CEPA, que también me ha hecho grandes regalos. Tan grandes
como darme la oportunidad de estar aquí hoy y dar las gracias a
todas las personas que organizan el voluntariado en Fuenlabrada, algo
que ya se ha convertido en mi nuevo vicio.


¡Gracias!

María Jesús Cortinas, Acceso a Grado Superior


http://dlvr.it/TW6gt4

VOLUNTARIADO EN FUENLABRADA

 A remar.

Algunas veces pensamos que cambiar las cosas, las situaciones o la sociedad en la que vivimos es imposible, pero lo realmente imposible es cambiar algo sin hacer nada.

Hace un año hice un curso de capacitación para el voluntariado en Fuenlabrada. Cuando empecé, pensé que me encontraría gente con capa, con superpoderes o con la ropa interior por encima de los pantalones. Pues bien, me equivoqué. Me encontré gente de todo tipo, de edades diferentes, con motivos distintos y con ideales dispares, pero con una cosa en común: un espíritu de comunidad y de servicio que ha sobrepasado cualquier expectativa que yo pudiera tener.

Empecé haciendo un pequeño servicio que, gracias a la coordinadora, he podido mantener. Podría contaros todas las cosas increíbles que he hecho en este año, pero mentiría. Lo que sí puedo contaros es lo que este proyecto del Ayuntamiento de Fuenlabrada ha significado para mí. A través de la Concejalía de Bienestar hacen periódicamente cursos para seguir formando al voluntariado: me han regalado un curso de habilidades, otra pequeña formación de comunicación y lenguaje y uno precioso de cuidados al voluntario. También me han regalado estar presente en la Fundación Manantial, que tiene un proyecto precioso y valioso para ayudar a personas con enfermedades relacionadas con la salud mental.

Y en mayo organizaron una excursión de fin de semana a Salamanca, donde pude conocer más a fondo a esos “héroes anónimos”. La primera sorpresa, y la más grata, fue en la cena: no había un solo móvil en la mesa; había gente charlando, con ganas de disfrutar y de compartir sus experiencias. Y esto se repitió a lo largo de todo el fin de semana. Visitamos Salamanca y un pueblo de Ávila, salimos de noche a hacer el indio, fuimos a un karaoke, bailamos y compartimos. También nos dio tiempo a hacer un taller para valorar nuestros servicios y ver cómo podríamos mejorarlos. Conocí gente que, como diría Rosendo, estamos hombro con hombro luchando en este mar, pero decidimos remar; remar todos a una. Me llevé de este viaje grandes proyectos de amistad que sigo cuidando.

Siempre me sentiré en deuda con este proyecto. No hay horas de servicio que yo pueda hacer para devolver todo lo que me han dado. Ahora voy a cumplir un año y me han hecho otro regalo: una residencia de Fuenlabrada ha solicitado voluntarios para organizar actividades de ocio y, como es el fin de semana, puedo dedicarle un poco más de tiempo.

Me siento una persona obscenamente afortunada y quería celebrar este cumpleaños con el CEPA, que también me ha hecho grandes regalos. Tan grandes como darme la oportunidad de estar aquí hoy y dar las gracias a todas las personas que organizan el voluntariado en Fuenlabrada, algo que ya se ha convertido en mi nuevo vicio.

¡Gracias!

María Jesús Cortinas, Acceso a Grado Superior

viernes, 23 de octubre de 2026

NOS ENTREVISTAN EN ONDA FUENLABRADA

El CEPA Paulo Freire de Fuenlabrada ha abierto de nuevo la temporada del programa ‘A tu onda’, de Onda Fuenlabrada, con esta entrevista que nos han grabado:

Durante dicha entrevista, hemos hablado de los objetivos que nos hemos marcado en el centro para este curso y de los distintos proyectos que desarrollan. Escúchala y deja tu opinión en la caja de comentarios.


Han participado, junto a la Jefa de Estudios del centro, Isabel Fernández y a la profesora de Lengua y Literatura, Debora López, dos alumnas de distintos niveles.


Entradas destacadas