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miércoles, 17 de junio de 2026

ERASMUS+: LO REPETIRÍA MIL VECES

Si me hubieran dicho que una semana en una ciudad italiana rodeada de murallas iba a cambiar tanto mi forma de pensar, no lo habría creído.

Mi experiencia Erasmus en Lucca ha sido corta, solo siete días, pero tan intensa que parece que he estado allí mucho más tiempo. No ha sido solo comer pasta o visitar iglesias bonitas; ha sido una experiencia que me ha hecho sentir más viva, más segura y con muchas más ganas de seguir viajando y aprendiendo.

El plato fuerte: la experiencia en el CPIA de Lucca. Lo más importante del viaje fue nuestra estancia en el CPIA de Lucca. No fuimos como turistas, sino como estudiantes que forman parte del centro por unos días. Allí pudimos conocer a profesores y alumnos adultos de diferentes países.

Fue muy interesante ver cómo se forman otras personas. Aunque cada uno hablaba un idioma distinto, todos teníamos algo en común: las ganas de mejorar, aprender cosas nuevas y tener más oportunidades en la vida.

Me di cuenta de que la educación no tiene edad y que siempre se puede seguir aprendiendo. También me llamó la atención lo amables que eran todos y el recibimiento que tuvimos. Nos ayudaban en todo momento y hacían un enorme esfuerzo por comunicarse con nosotros. Eso hizo que me sintiera muy cómoda desde el primer día. Estar en otro país te obliga a salir de tu zona de confort. No entiendes todo, no conoces bien la ciudad y tienes que buscarte la vida.


Al principio cuesta un poco. Tienes que intentar hablar en italiano, usar inglés o incluso hacer gestos para que te entiendan. Pero poco a poco pierdes la vergüenza. Empiezas a hablar más, a preguntar y a confiar en ti misma. Esta experiencia me ha ayudado a ser más independiente. Ahora sé que puedo moverme sola, resolver problemas y adaptarme a situaciones nuevas. Eso me ha dado mucha más confianza.

Lucca es una ciudad especial. Es pequeña, tranquila y muy bonita. Sus calles son estrechas, con edificios antiguos y mucho encanto.

Puedes caminar sin prisa, disfrutar del ambiente y observar todo con calma. Una de las cosas que más me gustó fue la tranquilidad. La gente no va corriendo como en otras ciudades. Todo parece más relajado. Eso te ayuda a desconectar y a disfrutar más del momento.

También aprendí a valorar las cosas sencillas: pasear, sentarte en una plaza, hablar con alguien o simplemente observar la ciudad. No hace falta hacer grandes cosas para sentirte bien. Lo más importante que me llevo no son las fotos ni los recuerdos materiales, sino lo que he aprendido.

Ahora me siento más segura de mí misma. Sé que puedo adaptarme a lugares nuevos y que no debo tener miedo a lo desconocido. También he aprendido a ser más abierta y a respetar otras culturas. Esta experiencia me ha dado mucha motivación. Me han entrado ganas de seguir estudiando, de mejorar idiomas y de volver a vivir algo parecido en el futuro.

En definitiva:

Mi viaje a Lucca ha sido mucho más que una semana fuera de casa. Ha sido un cambio en mi forma de ver las cosas. Me ha ayudado a crecer como persona y a confiar más en mí. He entendido que el mundo es muy grande y está lleno de oportunidades. Solo hay que atreverse a salir y vivir nuevas experiencias. Me llevo recuerdos muy bonitos, nuevas amistades y, sobre todo, muchas ganas de repetir algo así. Porque viajar, aprender y conocer gente es una de las mejores formas de crecer.


Marga Martínez, Nivel 2

martes, 16 de junio de 2026

ALUMNOS NEURODIVERGENTES

A lo largo de los años que llevo como mamá relacionándome con docentes, he podido ver, y no como experta, sino como madre preocupada, que el colegio, lejos de ser un lugar donde los niños se sientan comprendidos, no siempre es así. Y más para niños neurodivergentes, siendo hoy en día casi mayoritario el alumnado con algún trastorno. Siento que muchos profesores no tienen la suficiente empatía y confunden esas dificultades con falta de interés o mala actitud.

Esto podría ser porque no tienen la formación necesaria o porque el sistema educativo es el que es; lo desconozco. Lo que sí sé es que no todos los alumnos aprenden al mismo ritmo y en muchas ocasiones, si no vas a ese nivel, te quedas atrás.

Lo malo es que esto no solo afecta a sus notas, sino también a su autoestima y a la visión que tienen de sí mismos. ¿Cómo te sentirías si vieras constantemente que no llegas a los objetivos y además no supieras expresarlo?

Cada niño con cada trastorno necesita de unas herramientas necesarias para aprender, para concentrarse y no siempre se da. Por ejemplo, un niño o una niña con TDAH necesita levantarse, desviar su atención para volver a conectarse; un niño o una niña con TEA no tiene contacto visual, le cuesta participar en grupos; todo esto el profesor lo ve como una falta de interés o falta de respeto.

Según el psicólogo Russell Barkley, muchos comportamientos no son cuestión de voluntad, sino de dificultades en las funciones ejecutivas del cerebro. Es decir, no es que no quieran comportarse; simplemente no siempre pueden hacerlo como se espera.

Si la educación no cambia y no se vuelve más humana, seguirán quedándose en el camino quienes más apoyo necesitan y posiblemente unas mentes que vean el mundo de manera diferente. Por eso, es importante la empatía, la comprensión y la preparación para que la educación sea inclusiva.

Rosana Martín Murillo, Nivel 2B

lunes, 15 de junio de 2026

ESCUCHA NUESTROS PODCASTS DE RADIOTEATRO EN SPOTIFY

Después de mucho trabajo interpretativo y técnico, nuestros alumnos de Nivel 2 han grabado y editado varios podcasts en los que interpretan obras breves de teatro de diversos autores de prestigio, normalmente de carácter humorístico, pero también con contenido social, reivindicativo, etc.

No te lo pierdas y síguenos en nuestro perfil de Spotify:

Perfil de Spotify de Lengua y Literatura

Además, el CEPA Paulo Freire tiene otros perfiles de Spotify, como por ejemplo el canal de historia; escúchalo aquí:

Perfil de Spotify de Historia


viernes, 12 de junio de 2026

ERASMUS+: EXPERIENCIA QUE ME HA AYUDADO A CRECER

Una semana diferente

Hay viajes que planeas mucho y luego no son para tanto, y otros que casi no esperas nada y acaban sorprendiéndote. Eso es lo que me pasó en Lucca. Solo era una semana, algo corto, algo sencillo, pero al final ha sido una experiencia que me ha hecho pensar más de lo que imaginaba.

Desde el principio noté que no era un sitio cualquiera. No por ser más grande o más moderno, sino por todo lo contrario. Lucca es tranquila, sencilla y tiene un ambiente que te hace sentir cómodo. No necesitas hacer grandes planes. Con solo caminar ya sientes que estás aprovechando el tiempo.


Sentirme fuera de lo habitual

Lo que más marcó esta experiencia fue estar fuera de lo conocido. No era mi ciudad, no era mi idioma y no era mi rutina. Eso hace que todo cambie.

Al principio cuesta un poco, porque no sabes muy bien cómo moverte o cómo comunicarte.

Pero después te acostumbras. Empiezas a entender mejor, a buscarte la vida y a no depender tanto de los demás. Sin darte cuenta, te vuelves más independiente. 


Darte cuenta de lo que eres capaz

En el día a día muchas veces hacemos siempre lo mismo y no probamos cosas nuevas. Por eso no sabemos hasta dónde podemos llegar.

Este viaje me ha hecho ver que puedo adaptarme a situaciones distintas. He tenido que resolver pequeños problemas, tomar decisiones y enfrentarme a cosas nuevas. Y al final todo ha salido bien. Eso te hace confiar más en ti.

Cambiar el ritmo

Otra cosa importante ha sido el ritmo de vida. Allí todo es más calmado. La gente camina tranquila, habla sin prisas y parece disfrutar más del tiempo. Eso me hizo pensar en cómo vivimos normalmente, siempre con prisa, siempre pendientes del reloj. En Lucca aprendí a parar un poco, a no ir corriendo y a disfrutar más de cada momento.



Mirar las cosas de otra forma

Cuando sales de tu entorno, empiezas a ver todo con otros ojos. Lo que antes parecía importante, deja de serlo tanto. Y cosas pequeñas empiezan a tener más valor.

He aprendido que no hace falta mucho para estar bien. A veces solo necesitas un lugar tranquilo, un paseo o una conversación para sentirte mejor.


Lo que realmente importa

Al final, lo que más me llevo no son los lugares que he visto, sino lo que he sentido. La tranquilidad, la confianza y la sensación de haber hecho algo diferente.

También me llevo la idea de que es importante salir de la rutina de vez en cuando. No hace falta irse muy lejos, pero sí cambiar de ambiente para aprender cosas nuevas.

Una experiencia que deja huella

Cuando terminó la semana, me di cuenta de que no volvía igual. No es un cambio enorme, pero sí suficiente para notar que algo ha cambiado dentro de mí.

Ahora tengo más ganas de hacer cosas nuevas, de viajar y de no quedarme siempre en lo mismo. Porque experiencias así, aunque sean cortas, dejan huella.

En resumen, Lucca no ha sido solo un destino, ha sido una experiencia que me ha ayudado a crecer sin darme cuenta. Y eso es lo que hace que merezca la pena.


Vanesa Barrera, Nivel 2

jueves, 11 de junio de 2026

COMERCIO LOCAL: PELIGRO DE EXTINCIÓN

Caminar hoy por las calles de Fuenlabrada se está convirtiendo en un ejercicio de nostalgia. Donde antes había una mercería, una frutería o una zapatería, hoy vemos obras para transformar esos locales en viviendas. Esta "fiebre" por convertir cada bajo comercial en un piso es un asunto que me preocupa profundamente.

Al pasear por algunas zonas, tengo la sensación de estar en un barrio de Córdoba, con tantas casas a pie de calle. Pero hay una gran diferencia: allí es parte de su historia, mientras que aquí es el síntoma de que estamos perdiendo nuestros comercios. Entiendo que la crisis de la vivienda es real, pero ¿a qué precio? Al transformar los locales en casas, estamos matando la vida de nuestros barrios. Una calle sin comercios es una calle más oscura y con menos movimiento de vecinos.

Si permitimos que todas las tiendas desaparezcan, nos quedaremos sin servicios cercanos y obligaremos a la gente, especialmente a los más mayores, a desplazarse lejos para cualquier recado. Un barrio no es solo un conjunto de dormitorios; un barrio son sus tiendas y su gente. No deberíamos permitir que la necesidad de vivienda acabe borrando la identidad de nuestras calles de toda la vida. Muchos se preguntan si en el futuro volveremos a cambiar las viviendas por locales, pero yo, sinceramente, creo que no.

Sergio Ugena Pérez, Nivel 2 Distancia

miércoles, 10 de junio de 2026

ERASMUS+: LO RECORDARÉ TODA MI VIDA

Hola, me llamo Emma Chamorro, y tuve la oportunidad de participar en un Erasmus+ a Lucca, Italia. Fue una experiencia de una semana, pero, aunque haya sido solo una semana, durante esos días pude aprender muchas cosas, tanto a nivel personal como a nivel académico.


Desde el primer día me sorprendió mucho Lucca, que es un lugar con mucha historia, edificios antiguos, un ambiente muy acogedor y las plazas estaban siempre llenas de personas que me hicieron sentir que estaba en un lugar muy especial con gente muy especial. .

Durante esa semana, conocí a personas maravillosas de allí; aunque fue poco tiempo, fue el tiempo suficiente para conocer un poco más ese idioma, especialmente inglés, y mejorar mi capacidad de comunicarme con gente de otras culturas. Al principio me daba un poco de vergüenza hablar, pero con el paso de los días fui ganando confianza. También pude conocer a los demás alumnos que venían conmigo en esta experiencia, y tengo que decir que me llevo a esos alumnos como si fuesen una familia. Aprendí mucho de ellos y supimos trabajar todos juntos. Cada uno me aportó cosas diferentes e hicieron que esta experiencia fuera todavía más bonita.

Durante esa semana pude participar en diferentes actividades junto a estudiantes y profesores. Estas actividades estaban hechas para aprender, compartir experiencias y conocer otras formas de estudiar y trabajar. También visitamos distintos lugares de la ciudad y sus alrededores, lo que hizo que la experiencia fuese todavía más interesante. Además, pude conocer mejor las costumbres italianas, su forma de vida y su gastronomía. Probé platos típicos que me gustaron mucho y aprendí algunas tradiciones locales. Todo esto me ayudó a abrir la mente y, gracias a esta experiencia, pude aprender mucho sobre otras costumbres y ver cómo viven los jóvenes en otro país.

A nivel personal, esta experiencia me ha aportado demasiadas cosas positivas. Lo primero, me ha ayudado a ser más independiente, ya que estar en otro país durante una semana me obligó a adaptarme a un entorno diferente. También me ha enseñado probar experiencias nuevas, a hablar más con la gente, a quitarme más la vergüenza y a afrontar situaciones nuevas.


Por otro lado, he mejorado mis habilidades sociales, ya que he conocido a muchas personas nuevas de otro país y he aprendido a trabajar en equipo con gente de distintos lugares. Esto me ha permitido hacer nuevos amigos y crear recuerdos muy bonitos que siempre recordaré. También considero que esta movilidad ha sido muy importante para mi formación, porque me ha permitido aprender fuera del aula y ver a otras personas las maneras de estudiar y de organizar las clases. Esto me ha dado una visión más amplia de la educación.


En conclusión, esta experiencia a Lucca me ha aportado muchas cosas positivas, tanto a nivel personal como académico. Durante esta semana he aprendido a adaptarme a un lugar nuevo y a desenvolverme en un entorno diferente al mío. También me ha ayudado a ser más independiente y a confiar más en mí misma. Además he podido mejorar a comunicarme con personas que no hablan mi mismo idioma y a perder más la vergüenza en hablar en otro idioma por muy difícil que sea. También me llevo muchos recuerdos y aprendizajes que seguramente me sirvan en el futuro. Esta experiencia me ha hecho crecer como persona y ver la importancia de aprovechar oportunidades como esta. Sin duda, ha sido una experiencia que recordaré toda mi vida.


Emma Chamorro, Nivel 2


martes, 9 de junio de 2026

SOBRE LA SUBIDA DE PRECIOS

Otra vez nos levantamos y vemos cómo los precios de la gasolina y el diésel se disparan sin piedad en las gasolineras. En apenas unas semanas, el litro de diésel ha subido más del 20 % y la gasolina no se queda atrás. Llenar el depósito, que antes costaba alrededor de 80 euros, roza ya los 100. Y todo esto mientras muchos españoles intentan llegar a fin de mes con su sueldo congelado.

¿Quién paga esta factura? No los grandes directivos de las petroleras. La pagan los autónomos que recorren cientos de kilómetros cada día, las familias que llevan a sus hijos al colegio, los transportistas que mueven la comida que todos comemos y los trabajadores que no tienen más remedio que usar el coche porque el transporte público no llega a su pueblo o a su turno de noche.

Me indigna profundamente esta subida. Dicen que es por la tensión en Oriente Medio y el encarecimiento del petróleo. Pues muy bien. Pero ¿por qué siempre son los mismos los que sufren las consecuencias de conflictos lejanos? ¿Por qué el ciudadano de a pie tiene que apretarse el cinturón mientras las multinacionales energéticas siguen reportando beneficios millonarios?

Esta subida es inflación pura y dura que encarece todo lo demás. La comida que llega en camión, los productos que compramos. Al final, los jubilados, familias con pocos recursos y trabajadores son los que más notan este mazazo en su economía doméstica.

Exijo al Gobierno medidas valientes y rápidas: bajar los impuestos especiales sobre los carburantes, como se hizo en otras crisis, y exigir responsabilidad a las compañías petroleras para que no aprovechen la situación con subidas desproporcionadas.

No es justo. No es aceptable. No podemos seguir aceptando que cada vez que hay un problema en el mundo, sea el bolsillo del ciudadano español el que reciba el golpe más duro.

¡Ya está bien de cargar sobre las espaldas de la gente corriente el peso de todas las crisis!

Carolina Cortés, N2 Semipresencial turno de tarde

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