El pasado jueves 13 de
noviembre de 2025, los alumnos del CEPA Paulo Freire fuimos a una
excursión a Patones, un pequeño y hermoso pueblo ubicado en el
valle del Jarama, al noreste de Madrid, para dar una clase de
ciencias sobre el terreno.
Tuvimos
el privilegio de ser acompañados por Agustín Senderos Domínguez,
eminente geólogo y biólogo con una larga trayectoria en la
docencia. Durante el trayecto nos quiso amenizar el viaje con una
explicación en video, pero por problemas técnicos no pudo ser. Sin
embargo, he encontrado en YouTube una conferencia suya similar en la
universidad que es muy interesante. Se puede encontrar buscando
“Agustín Senderos conferencias”.
Ya
en Patones comenzamos la caminata a través de un pronunciado sendero
de tierra desde el que se podía apreciar cómo la acción del río
había modelado el barranco del arroyo de Patones a lo largo de los
años, y cómo se forman cuevas y lapiaces en las caras laterales de
la montaña por la erosión del agua sobre las rocas calizas.
Llegamos
a un mirador en la cima
que ofrecía una impresionante vista de todo el valle por un lado y
las montañas más altas por el otro. Aquí, el profesor Agustín nos
dio una cátedra sobre la importancia geológica de la zona en la que
estábamos, ya que es la zona más antigua de la península ibérica
que hace millones de años, en tiempos de Pangea, estaba rodeada por
el océano, y debido a ello se explica la gran diversidad de rocas
que conforman el relieve del valle, procedentes de varias eras
geológicas, principalmente calizas y pizarras.

El
movimiento tectónico fue levantando el Sistema Central durante
millones de años, inclinando estas primeras rocas. A su vez, la
erosión fue creando arcillas y otros sedimentos que, debido a la
energía potencial gravitatoria (Ep = M x G x H), fueron transportados
a depósitos de estos a diferentes distancias. Los sedimentos con
más masa eran depositados más cerca de la montaña, mientras que
los más ligeros eran transportados a mayor distancia. Esto da lugar
a la transición entre la sierra y el valle tan característica de
esta zona, y que crea un paisaje geológico único en nuestro país.
Por
otro lado, las pizarras, tan características en la construcción de
las casas de estilo medieval de Patones de Arriba, son rocas
metamórficas de color negro y dispuestas en capas, formadas a gran
profundidad hace millones de años, visibles ahora gracias al
levantamiento del Sistema Central.
Teníamos
prevista una visita a la Presa del Atazar, construida en el río
Lozoya y que contiene fósiles marinos de la era Paleozoica.
Lamentablemente, no fue posible hacer la visita.
Ya
en el viaje de vuelta, el profesor Agustín nos contó una anécdota
sobre la construcción de la presa y las consecuencias de ignorar la
geología. Resulta que la presa es una inmensa construcción en
bóveda que aprovecha la forma del desfiladero para concentrar el
peso sobre las rocas laterales. Lamentablemente, no se tuvo en cuenta
la geología y se construyó sobre las pizarras en la dirección de
sus capas, por lo que la presa se desplazaba. Finalmente, hubo que
cimentar y reforzar con hormigón toda la base de la presa, de modo
que costó más la reparación que la construcción de la presa.
La
excursión a Patones ha sido una gran experiencia para observar la
geología de una forma más práctica, amena y divertida fuera de las
aulas. Una oportunidad de aprendizaje y socialización con compañeros
y profesores muy enriquecedora.
Para terminar este artículo,
me gustaría agradecer al profesor Agustín su dedicación y su
explicación sobre la era geológica en la que en Madrid había
playa.
Alberto
Martín Velázquez, N2D